La vida de Mariela López cambió la tarde del 18 de octubre de 2020. Ella acababa de volver de trabajar cuando su hijo, de 13 años, le dijo que saldría a la casa de una vecina. En el camino, lo mordió una serpiente Terciopelo. Lo llevaron a un dispensario médico de esa comunidad del estado Falcón, pero allí no había suero antiofídico.